[ENTREVISTA] La Herbolaria del pueblo: Entre tradiciones medicinales y luces de estudio

18.06.2025

Beatriz Martínez, conocida como "La Herbolaria", se ha convertido en un símbolo de la medicina ancestral y autenticidad en la televisión peruana. Su participación en el Gran Chef Famosos no solo sorprendió por su estilo único en la cocina, sino que también abrió un espacio para revalorar los saberes naturales y tradicionales. En esta entrevista, nos habla sobre sus inicios, su paso por el programa y los proyectos que prepara para seguir compartiendo su conocimiento con el Perú.

Beatriz, ¿Qué tal? Coméntanos, ¿Cómo nació tu conexión con las plantas medicinales y la herbolaria?

Primero, gracias por esta bonita entrevista. Mi conexión con las plantas viene desde que era muy pequeña, es algo que heredé de mi familia. Mis bisabuelos eran curanderos y, como en casa no había dinero ni farmacias cerca, mi mamá nos curaba con plantas naturales.Desde niña sentía mucha curiosidad: siempre preguntaba qué era cada planta, para qué servía, qué me estaba dando mi mamá. Me llamaban la atención los colores de las flores, como la retama, ese amarillo intenso que crece en la sierra, o el tilo, que me daban cuando tenía fiebre.Yo decía: 'Cuando sea grande quiero ser doctora', y jugaba mezclando plantas, explorando sabores y olores. Así empezó mi conexión con la herbolaria, desde la necesidad, pero también desde el amor y la admiración por nuestra medicina natural.

Coméntame Beatriz, ¿Cómo fue ese primer acercamiento al mundo de la televisión?


La verdad, nunca imaginé llegar a la televisión. De chiquita me gustaba, era muy extrovertida, pero no lo veía posible. Todo empezó gracias a un ángel, Víctor Hugo Dávila. Yo era fan de él desde que estaba en Canal 7. Un día pasó por mi local y me atreví a pedirle una foto. Él aceptó y, entre broma y broma con mis preparados, me pidió que se lo explicara frente a la cámara. Yo tenía muchos nervios, pero él me ayudó y así empezó todo. Luego me llamaron de 'En Boca de Todos', conocí a personas maravillosas como Tula Rodríguez, Maju Mantilla y al productor Marco Díaz, que me enseñó muchísimo. Aprendí a soltarme, a actuar, a bailar, pero sin dejar mi esencia de herbolaria. Aproveché cada oportunidad que se me presentó, porque uno nunca sabe qué caminos se pueden abrir. Hoy me conocen como 'La Herbolaria del Pueblo', un nombre que agradezco a Víctor Hugo, a la televisión, pero sobre todo al pueblo peruano que me ha recibido con tanto cariño.


Luego de tu participación en el programa, ¿Qué cambios has notado en la forma en que las personas te reconocen o se acercan a ti como la herbolaria?

Después de mi participación en el programa, lo que más me ha conmovido es el cariño del público, especialmente de los niños. Me decían '¡Herbolaria, una foto!' y yo me ponía nerviosa, pero no podía negar un cariño tan puro. También los adultos venían y me decían cosas lindas, que me apoyaban y que me querían. Eso es una bendición. Sentir ese reconocimiento te motiva a seguir, a hacerlo mejor y agradecer siempre, porque sin el público no somos nada. Claro, también he tenido experiencias con personas no tan agradables, pero aprendí que ser humilde no significa permitir humillaciones. Siempre hay que hacerse respetar. Y si hay algo que mejorar, lo hago con gusto, por quienes creen en mí. Sobre mis compañeros del programa, me llevé súper bien con todos.. Conecté también con Peláez, formamos el 'Herboláez' y a la gente le encantó esa química. Todo siempre con respeto. Fue una experiencia muy bonita, llena de aprendizajes y buenos momentos que valoro mucho. Claro, eso es algo muy importante porque muchos artistas no reconocen que gracias al público tienen reconocimiento y es algo que vemos en ti

Yo creo que el éxito de una persona se debe al público que te sigue. Es verdad que me he cruzado con algunas personas negativas, pero la mayoría me quiere, me adora, y por eso estoy agradecida. Siempre digo: ser humilde no significa dejar que te humillen. Hay que aprender a hacerse respetar también. Si hay algo que debo mejorar, lo hago con gusto, porque nadie es perfecto. Todo lo que hago, lo hago por ellos, por el público, y trato de brindar siempre la mejor información y mi trabajo con responsabilidad y cariño

Y dime, por ejemplo, en el transcurso que tú estuviste dentro del programa, ¿Qué tal te llevaste con tus compañeros?

Ay no, yo soy bien amiguera y, gracias a Dios, me llevé súper bien con todos en el programa. En mi temporada estuve con el Loco Wagner, Leslie Stewart, Milene Vásquez, José Martínez, Machuca… todos muy unidos y humildes. Aprendí mucho de ellos, especialmente que en un trabajo no puede haber discordias ni desunión. Recuerdo que yo recién los conocía, los había visto en la tele, y aun así me trataron con tanto cariño. Por ejemplo, con Milene le dije que la había visto en novelas, con Mayra Goñi igual, en 'Baila que Enseñera', y todos fueron súper sencillos. No vi nada negativo, en serio, y si hubiera pasado algo, lo diría, porque todos nos equivocamos a veces. Pero no, todo fue bonito. Incluso con Peláez conectamos y nació el famoso 'Herboláez', que al público le encantó. Formamos un grupo muy unido, hasta llegamos a reunirnos fuera del programa. Leslie, por ejemplo, es una gran persona, muy linda. Yo agradezco mucho no haber vivido conflictos, fue una experiencia muy especial

¿Qué nuevos proyectos estás preparando como La Herbolaria?

Sí, bueno, ya tenemos como uno de los proyectos realizados los productos de La Herbolaria. Tenemos ya productos con registro, productos que pueda el cliente llevar a casa y tomar con más facilidad, pero ya tenemos el proyecto pronto, bueno, tengo ya unos 4 o 5 productos con registro.Quiero tener mi guía con más productos, o sea, ser una empresa más grande. Ya estamos también con las charlas informativas, estamos ya juntando, reclutando gente que quiera informarse, no quiero hacer mercadeo, quiero que la gente conozca más del alimento ancestral, que se siga valorando todo lo que nuestros ancestros han descubierto y qué beneficio nos trae. Todos esos proyectos de charlas informativas y también estamos poniendo a formar una planta envasadora, si Dios quiere, familiar, para que el cliente también pueda conocer cómo es que La Herbolaria envasa sus productos para traer al mercado. Todos estos proyectos, gracias a Dios, estamos encaminándonos poco a poco, como se dice, lento pero seguro.

Y dime, ¿Qué mensaje le darías a los jóvenes que buscan reconectar sus raíces y explorar como La Herbolaria?

Un consejo que siempre quiero dar es que nunca dejemos de valorar nuestra cultura ancestral. Nuestros hijos, nuestros nietos deben conocer y respetar todo lo que nos dejaron nuestros antepasados: la maca, el cushuro, la quinua, la kiwicha, las infusiones con muña, menta o eucalipto… Todo eso viene de ellos. Debemos reconocerlo y difundirlo con orgullo. Y algo muy importante: nunca dejen de estudiar. Sé que a veces es difícil por el trabajo o el ritmo de vida, pero hay que seguir aprendiendo. La información es clave para poder orientar bien a quienes confían en nosotros. Antes, nuestros ancestros no hablaban de 'cuántos días' consumir algo, lo natural era parte de su vida diaria, y por eso se mantenían fuertes. El alimento natural no es una medicina de emergencia, es un hábito diario. Nos da energía, salud y fuerza. Por eso, mi mensaje es: aprendan, infórmense, sean humildes y sobre todo, valoren nuestra cultura y todo lo que nos ha dado la tierra.

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